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domingo, 25 de noviembre de 2007

miércoles, 11 de julio de 2007

Poesía en los laverraps de Nueva York



"Ropa sucia": Los newyorkinos parece que pasan mucho tiempo en las lavanderías. Y, para no aburrirse tanto, a Emily Rubin se le ocurrió leer poesías mientras esperan los 26 minutos que dura el proceso de lavado y los 26 del secado.
Desde el 2005 , esta práctica crece y ya son muchas las lavanderías que organizan noches de lectura, tanto de autores contemporáneos como de los propios clientes, y algunas, también con música en vivo.

La creadora de esta estupenda idea, piensa que es como un evento social pero sin la presión que éstos implican. Le gusta y le reconforta la idea de hacer una tarea, mientras escucha a un escritor leer.

Mery

domingo, 1 de julio de 2007

Trofeos de la lectura


Matilda White encontró un blog espléndido creado por los mejores historietistas independientes de la última generación local: http://www.historietasreales.blogspot.com/.
A cada integrante le corresponde un día de la semana para dibujar una aventura autobiográfica, y ponerla online para que los demás la lean.
Este original proyecto comenzó a existir a fines del año 2005, y, desde entonces, no dejan de sumarse dibujantes y lectores.


Ornela Vorspi nació en Tirana (Albania) en 1968 y escribió su pirmer libro El país donde nadie muere en 2004. Libro humilde, de 125 páginas a la vez sensuales y estremecedoras, que cuentan la infancia y adolescencia de esta hermosa mujer en su pueblo, dominado por el espíritu comunista.
El prólogo, muy sincero, a cargo de Enrique Vila-Matas.
La opinión del editor: "Fue la gran capacidad de casar humor y violencia lo que nos sorprendió de Ornela Vorspi. Fueron sus ganas de pelea, su ironía, su manera burlona de castigar el mundo que nos convencieron de que valía la pena dar a conocer su talento." (Ed.Lumen, Barcelona, abril de 2006)

Bestiaria me cuenta que ella pertenece al género literario "chic lit". Entro a http://www.elrinconromantico.com/ y leo esta frase de Philadelphia Inquirer: "La literatura femenina, en voces atrevidas y vociferantes de mujeres jóvenes, es la que ahora está marcando la pauta en el mundo editorial."
Este género, hecho por y para mujeres, se hace fuerte con la publicación de El Diario de Bridget Jones (Helen Fielding) en el año 2001, que narra, con mucho humor, la historia de una mujer de treinta años, insegura, preocupada por su peso, por sus hábitos poco saludables y por la ausencia de una pareja estable.
Otra fiel representante del "chic lit" es Sex and the city, novela sarcástica que relata las tendencias sexuales de los neoyorkinos, escrita por la periodista Candace Bushnell y que se convirtió en un verdadero éxito tanto literario como televisivo.
Muchos de estos libros fueron llevados a la pantalla grande: El Diario de Bridget Jones (ambas partes), El día de la boda (Tú te lo has buscado, Elizabeth Young), Intercambio de destinos (Perfectos desconocidos, Robyn Sisman), En sus zapatos (exitosa novela de Jennifer Warner) y El diablo se viste de Prada (Lauren Weisberger).
"¿Por qué es un género atractivo? Porque conjuga ingredientes importantes en la vida de las mujeres y las adereza con mucho humor y cierta sofisticación que a muchas les gustaría tener"(http://www.elrinconromantico.com/)
Sí, claramente Bestiaria pertenece al mundo "chic lit".

Mery

lunes, 18 de junio de 2007

Trofeos de la lectura

Aquí transcribo algunos párrafos del estupendo y reconfortante libro "La flor del día" (Bs.As:Desde la Gente,2007), que me regaló Luis Chitarroni, el compilador, junto con Raúl Brasca.

.Sin título: "Leer el diario todos los días me ha llevado a la siguiente conclusión: sólo lo ilegible ocurre." De Wilde disperso

.Burocrática (Giovanni Guareschi): "Una mujer de sesenta y cinco años va al doctor F. de T. a que le recete medicinas. Le presenta el carnet del Seguro y aquél responde: No hay nada que hacer; acabo de recibir del Seguro la comunicación de que usted murió el 25 de noviembre del año pasado. Ya no tiene usted ningún derecho. La pobre mujer corre a la oficina del Seguro para explicar que no se ha muerto el año anterior. Es verdad-responde el empleado-se trata de un error;quien murió el 25 de noviembre del año pasado fue el doctor F. de T." De revista El cuento

.Moralina (Graham.Greene): "A mediados de los años 50 vi al cruel Evelyn en acción. Cenábamos en casa de Carol Reed. Los demás invitados eran Alexander Korda y la muchacha con quien se casaría después. De pronto, Evelyn se inclinó sobre la mesa y desencadenó un ataque de aterradora intensidad contra Korda. Todos los comensales enmudecieron. Korda soportó la prueba con ejemplar paciencia y cortesía. Al día siguiente, Evelyn y yo compartíamos un taxi y le pedí una explicación, pues sentía mucho afecto por Alex.
-¿Qué te ha hecho comportarte de esa manera?
-Korda no tenía derecho a llevar a su amante a casa de Carol y Pempe-dijo Evelyn.
-Pero si yo también había ido con mi amante...-dije.
-Es muy distinto. La tuya está casada." De Vías de escape

.La restitución de las llaves: "Cuando las legiones romanas ocuparon la ciudad de Jerusalén, el sumo sacerdote, que sabía que iba a perecer por la espada, quiso restituir al Señor las llaves del santuario. Las arrojó a los cielos; la mano del Señor las tomó." Del capítulo XXIX del tratado Taanith, de la Mishnah

.La manzana de Adán (Mark Twain): "Cuando Adán comió la manzana del Jardín del Paraíso y aprendió a crecer y multiplicarse, los demás animales aprendieron también dicho Arte, contemplando a Adán. Fue astuto y hábil de su parte, puedieron aprovechar todo lo bueno que resultó de comer la manzana sin probarla ni afligirse contrayendo el desastroso Sentido Moral, padre de todas las inmoralidades." De Cartas desde la Tierra.

.10 Bernardo Soares (Fernando Pessoa): "Así soy, frívolo y sensible, capaz de impulsos violentos y absorbentes, malos y buenos, nobles y viles, pero nunca de un sentimiento que subsista, nunca de una emoción que perdure, y se consubstancie con el alma. Todo en mí es esta tendencia a ser de inmediato otra cosa; una impaciencia del alma ante sí misma, como ante un niño cargoso; un desasosiego siempre creciente y siempre igual. Todo me interesa y nada me atrapa. Presto atención a todo, soñando siempre; fijo los mínimos gestos faciales de aquel con quien hablo; recopilo las entonaciones exactas de cada cosa que expresamente dice; pero al oírlo, no lo escucho, estoy pensando en otra cosa, y lo que menos aprehendí de la charla fue la noción de lo que en ella se dijo, tanto por mi parte como por parte de aquel con quien hablé. De modo que muchas veces le repito a alguien lo que ya le repetí, le pregunto de nuevo lo que ya me respondió; pero puedo describir, en cuatro palabras fotográficas, la tensión muscular con que dijo lo que no me acuerdo, o la inclinación de sus ojos al oír con la que recibió el relato de lo que yo no recordaba haberle dicho ya. Soy dos, y entre ambos la distancia-¡hermanos siameses que no están pegados!" De Libro del desasosiego

Mery
eltoquemactas@gmail.com

lunes, 11 de junio de 2007

Volvió Mariel con una nota espléndida


"Es mucho más fácil ser profesor de literatura que jugar bien a la pelota"

El escritor y periodista Juan Sasturain, dio el gran salto del mundo de las letras a la pantalla del televisor, y estrena un nuevo rol de conductor en Ver para leer, el ciclo sobre libros de Telefé. Aquí reflexiona sobre la ficción, la realidad y la vida, con el impecable sello de sus palabras.
-Juan, una duda: usted jugó al fútbol en Tres Arroyos, se probó como delantero en San Lorenzo, entrenó con Independiente y entró en Lanús, ¿por qué no siguió su carrera como futbolista?

- No fui yo quien elegí, la realidad eligió por mí. Pero creo que es mucho más fácil ser profesor de literatura que jugar bien a la pelota.

Así arranca el encuentro con Juan Sasturain, y se extenderá durante 54 minutos de charla de café -y almuerzo tardío- en uno de esos típicos bares de la esquina. Su aspecto casi "papa-noelezco" conjuga a la perfección con un fraseo solemne, pausado y con cierto acento barrial, que vuelve sus dichos aún más atractivos. Docente, periodista y escritor, una propuesta inesperada puso a El Vasco al frente de un programa de televisión: Ver para leer, el novedoso proyecto de Claudio Villarruel, donde los libros son los grandes protagonistas. Los libros y Juan, claro. En cada emisión hay un único y doble motivo por el cual el espectador puede ansiar el final de su programa:atrapar algunos de los textos que Sasturain recomienda, y luego seguir leyendo.

-¿Cómo lo convencieron para conducir en televisión?

-Porque me motivaron como lector y no tanto como escritor. El programa no es un taller de escritura, y lo que yo hago ahí es probablemente lo que mejor hice en mi vida: leer. Y transmitir ese gusto por la lectura.

-¿Tuvo algún prejuicio antes de aceptar?

-No, ninguno. Además, la descripción del contenido, la idea de un programa dirigido a gente que –en principio- no leía, me encantó. La mayoría de la gente no lee libros, y fomentarlo un poco es estupendo. El formato ya estaba diseñado antes de mi llegada, pero me pareció fantástico. Villarruel fue el gran creador.

-¿Se sorprendió por la convocatoria?

-Sí, esto estaba muy alejado de mi experiencia habitual. Y hacer esta tarea casi actoral es nueva para mí. Al comienzo me dio miedo y vergüenza. Los primeros programas me miraba de reojo, y recién ahora me miro con los dos.

-¿Le gusta lo que hace?

-Sí, sí… Me soporto, digamos. Ese Juan que aparece en la tele no es demasiado diferente a lo que soy yo.

-¿Se enganchó con la vorágine del rating?

-No tengo manera de engancharme en nada. Nunca he vendido muchos libros, nunca fui un escritor demasiado exitoso, y tampoco eso ha estado en mi horizonte. Bienvenido sea si pasa, pero no me preocupa.

-Hace uso de su propio Manual de perdedor…

-¡Exacto! Nunca me preparé con un concepto competitivo en lo que hago, así que a esta altura no quiero cambiar ni creerme distinto.

-¿Ve televisión?

-Muy poca. Bah… veo bastante, pero casi todo fútbol. En tele de aire casi nada, un poquito del noticiero, algún programa bien hecho y más fútbol. En cable muchas pelis. Cuando veo una pantalla blanco y negro y un tipo con sombrero, me quedo enganchado.

-Alejandro Dolina, en sus Crónicas del Angel Gris, escribe que no tolera la soberbia del imbécil ni la intolerancia del virtuoso. ¿Con qué clase de personas se encuentra más a menudo?

-Es genial El Negro. Mirá, antes que nada, trato de no encontrarme con esa clase de tipo cuando me miro en el espejo. Quiero estar atento de poder controlar en mí mismo aquellas cosas que no me gustan ver en los demás. A veces supongo que lo logro, y a veces no. En esta profesión, en este laburo, sobre todo el de la escritura, que no tiene demasiada guita en el medio y solo está la fama, el reconocimiento, estamos muy expuestos a encontrar nuestros aspectos más vanidosos.

-¿Cree que peca de vanidoso?

-Supongo que sí, como cualquiera. Habitualmente es muy difícil evitarlo.

-¿Cómo definiría usted la inteligencia?

-Es un concepto relativo. La inteligencia es la capacidad para encontrar soluciones en situaciones nuevas, y es difícil de evaluar.Para mí, la persona más inteligente es la persona feliz. Y yo soy borgeano en una cosa: creo que si no somos felices es, en muchos casos, porque nos equivocamos. Es un error no ser feliz. Ojo, no hay que negar la realidad social, pero en algún punto siempre elegimos. Y tenemos que conquistar esas cosas que nos hacen bien. Es un laburo enorme.

-La última, como escritor, ¿cree que es cierto que la realidad supera la ficción?

-Sí, todo el tiempo. Mi mujer es guionista de tele, coautora de Mujeres asesinas (Liliana Escliar,) y ella explica ,a quien quiera escucharlo, que para hacer los guiones hay que atenuar las situaciones dadas en la realidad. Hay circunstancias de la realidad que se hacen inverosímiles para la obra de ficción, que son increíbles. La realidad suele ser mucho más excepcional que cualquier cuento.

Mariel Fuentes

domingo, 20 de mayo de 2007

La historia va al revés


Sergio Sinay, escribió en el Diario La Nación “Elogio de la escritura que no muere”, nota que reflexiona acerca de los nuevos medios y su relación con la escritura y la memoria colectiva.
El periodista, argumenta que, luego de cinco mil años de escritura, esta "poderosa herramienta de comunicación, de transmisión de pensamientos y sentimientos, de establecimiento de acuerdos, de producción testimonial, una rica y vigorosa herramienta de producción intelectual, científica, histórica y artística", hoy corre serios peligros de iniciar un camino involutivo.
Según él, se debe a los 5300 millones de mensajes de texto- enviados a través de los celulares, por mes, en la argentina- que, no sólo aluden a "banalidades", sino que además, comprimen la escritura hasta mutilarla. Dice: "Ya no es, en este soporte tecnológico, ideosilábica sino fonética. Acaso pronto sea otra vez sólo ideográfica. Y luego la tecnología de la hiperconexión habrá obrado el milagro de devolvernos a la prehistoria ágrafa."
En tanto, se pregunta dónde quedarán guardados los correos electrónicos, medio de comunicación utilizado entre científicos, artistas y otros profesionales, o dónde estarían hoy las cartas a Olga, de Chejov, si hubieran sido simples e-mails. Para Sinay, este formato tecnológico no nos permite conservar nuestras palabras.
Es interesante el punto de vista que ofrece, pero la historia parece ir al revés. Desde la biblioteca digital europea, y el ambicioso proyecto de equiparar los 15 millones de libros de las principales universidades de EEUU, subidos a la red por Google, hasta el Centro de documentación epistolar en la web, realizado por la Secretaría de cultura de la ciudad de Buenos Aires, destinado a la concentración y preservación de material epistolar que ha circulado en territorio argentino en las últimas décadas.

lunes, 7 de mayo de 2007

Las chicas Superpoderosas


Eme de Mariel

Mariel soy. Mujer. Mochila lista. Mapa en mano. Misión. Mañana es siempre todavía. Manzana verde. Mordida. Más de mar y menos de montes. Mejor poco madrugar. Más tarde, mucho mejor. Más vale pájaro volando. Mil y una noches. Manteca y chocolinas. Mataderos. Melancolía de mi niñez. Mar del Plata. Mis tres hermanos. Mamá me mima más que papá. Mi buen amor. Música multicolor. Me sobran los motivos. Mucho Sabina. Mafalda, todo. Manuel Mandeb. Mario Benedetti en mi mesa de luz, a mano izquierda. Merodeo, busco, vuelo. Miro la maravilla y salto muros. Motivada me mareo. Marchita marioneta fui. Mariposa soy. Mariel
eltoquemactas@gmail.com

miércoles, 25 de abril de 2007

Insólito

¿Alguien sabe a qué extraño idioma pertenece este mensaje? Miedísimo.




Creo que necesitamos, con suma urgencia, que retornen los señores maestros de la cultura, el Gato y el Zorro.

Mery
eltoquemactas@gmail.com

Las chicas Superpoderosas

Sobreviviéndote
Mariel Fuentes
Voy a verte, infalible
he ensayado varias veces mi discurso
llevo encima mil excusas exigidas
y un propósito de huida
Pero entonces, nos miramos
y refuto una a una mis teorías
me envuelve el oleaje de tus manos
te sujeto a mi cintura humedecida.
Escalo, infinita, por tu espalda
te convoco a mi vientre enardecido
vibrante, convulso por tu venida
eternamente bien-venida
Inquietante, trémulo, rendido
se abre paso el beso
desarropa al ávido deseo
y me hundo en tu tiempo giratorio
Me mareo, zigzagueando por tu cuerpo
y así, aún hambrientos o saciados
signada, despojada de promesas
transpiro tu furtiva primavera
Releo, fatal y entumecida
la desnuda verdad con espinas
y pierde, reincidente, la partida
mi vencida esperanza escapatoria

viernes, 20 de abril de 2007

La Feria del libro


Comienza una nueva Feria del Libro, y dadas como están las cosas, me mueve a pensamientos muy diferentes a los que se me han presentado en otros años. Algunas de las noticias de estos últimos días circularon por las cuestiones de una hipotética condición medio humana medio cibernética, que según sus anunciadores no tardaría demasiado en llegar. Chips injertados en la cabeza, capacidades aumentadas tal vez en el terreno de lo sensorial, algo que para mí significaría tan sólo unos pasos más adelante hacia la deshumanización, que en lugar de acrecentar el potencial de nuestra naturaleza nos alejaría todavía más de nosotros mismos y del entorno del cual formamos parte.
Miro mi pila de libros a un lado del escritorio, los estantes llenos de más libros que me rodean, y no puedo menos que preferir el directo contacto con el viejo y querido papel. La grata sensación de tener un libro entre las manos sigue siendo una de las experiencias sensoriales más agradables, sin chip de por medio; la idea de una tarde de lluvia en un sillón cómodo con un libro sigue siendo de las más amables que puedo imaginar. Parece ser que muchos sentimos igual, ya que la venida del e-book no ha cambiado tanto nuestro aprecio por el objeto libro, cada año las multitudes se arremolinan para ver, tocar, leer, comprar si es posible… Aunque sepamos que en el fondo la Feria se ha convertido en un gran negocio.
Esta vía virtual por la cual hoy escribo es tan sólo una herramienta que nos provee de una nueva forma de acercamiento. Nuestras pequeñas almitas de urraca seguramente seguirán atesorando papel… al menos para leer las cosas importantes.

Saludos a todos
Ani (http://www.despertatedeunavez.blogspot.com/)
eltoquemactas@gmail.com

miércoles, 18 de abril de 2007

Las chicas Superpoderosas


Insomne
Mariel Fuentes

Prodiga de versos incompletos
juego, juego poderosa
sobre el sueño desvelado de mi vida
donde baila, baila y flota
tu pequeña inmensa pasión sobre la mía
y marca grietas de azul sudor
bajo la piel empapada de jazmines

Llama, llama trémula, que es noche y es vuelo
que deja volar y vuela, sorprendida
toda la sal del mar se abre en su boca
toda la órbita circula nuestro abrazo
sobre el oscuro cuerpo iluminado
hecho de sombras, voces y silencios
cae el rendido corazón enamorado

eltoquemactas@gmail.com

viernes, 13 de abril de 2007

Literatura


En qué cree el escritor inglés James G. Ballard.
Poesía “Credo”, escrita en 1984.

Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, liberar la verdad que hay en nosotros, alejar la noche, trascender la muerte, encantar las autopistas, congraciarnos con los pájaros y asegurarnos los secretos de los locos.

Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de un choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de una playa de vacaciones desierta, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.

Creo en las pistas de aterrizaje olvidadas de Wake Island, señalando a los Pacíficos de nuestras imaginaciones.

Creo en la belleza misteriosa de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el borde de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos; en las sonrisas perturbadas de los empleados de estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.

Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus fantasías, tan cerca de mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con los rieles de cromo de las góndolas de supermercado; en su cálida tolerancia de mis propias perversiones.

Creo en la muerte del mañana, en el acabamiento del tiempo, en la búsqueda de un tiempo nuevo en las sonrisas de las mozas de los bares de las rutas y en los ojos cansados de los controladores de tráfico aéreo en aeropuertos fuera de temporada.

Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y la Princesa Diana, en el suave olor que emana de sus labios cuando miran a las cámaras del mundo entero.

Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la demencia de las flores, en la enfermedad reservada para la raza humana por los astronautas del Apolo.

No creo en nada.

Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, de Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, el Facteur Cheval, las torres Watts, Bocklin, Francis Bacon, y en todos los artistas invisibles dentro de las instituciones psiquiátricas del mundo.

Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en lo absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.

Creo en las adolescentes, en la corrupción que hay en ellas sólo por la postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desaliñados, en los rastros que sus partes pudendas dejan en los baños de moteles miserables.

Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez haya volado, en la piedra arrojada por un niño pequeño que lleva en sí misma la sabiduría de los estadistas y de las parteras.

Creo en la amabilidad del bisturí, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la locuacidad de los planetas, en la redundancia de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.

Creo en la luz que arrojan las videograbadoras en las vidrieras de las grandes tiendas, en la agudeza de las parrillas de los radiadores en los salones de venta de automóviles, en la elegancia de las manchas de aceite sobre las barquillas de los motores de los 747 estacionados en las pistas de los aeropuertos.

Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, y en las infinitas posibilidades del presente.

Creo en el desarreglo de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.

Creo en los diseñadores de las Pirámides, el Empire State, el bunker del Fuhrer en Berlín, las pistas de aterrizaje de Wake Island.

Creo en la fragancia del cuerpo de la Princesa Diana.

Creo en los próximos cinco minutos.

Creo en la historia de mis pies.

Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el temor a los calendarios, la traición de los relojes.

Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperanza.

Creo en las perversiones, en el amor obsesivo por los árboles, las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más bellas que el Taj Mahal), las nubes y los pájaros.

Creo en la muerte de la emociones y el triunfo de la imaginación.Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.

Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y el agotamiento.Creo en el dolor.Creo en la desesperanza.

Creo en todos los niños.

Creo en mapas, diagramas, códigos, juegos de ajedrez, rompecabezas, tableros de horarios de vuelos, carteles indicadores de los aeropuertos.

Creo en todas las excusas.Creo en todas las razones.Creo en todas las alucinaciones.Creo en toda la rabia.Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías y evasiones.

Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.

Traducción: Claudia Kozak

Si tenés tu lista de creencias, y querés compartirla en este blog, la recibimos encantados en eltoquemactas@gmail.com

lunes, 2 de abril de 2007

Literatura


Hola, leí lo último del diario de Mario y se me ocurrió mandar lo que escribí en mi blog a ver si lo quieren publicar.
Que cada uno asocie (o no)

Cuentito
Un hombre yace, exhausto, sin fuerzas ya para hacer el menor movimiento por sus propios medios, esperando (aún sin saberlo, aún creyendo que no lo espera) que alguien haga lo que sólo él puede hacer. Alrededor suyo, unos pocos lloran sinceramente; unos cuantos más se lamentan de verdad, un montón sobrevuela como la rapiña, esperando cualquier ínfimo movimiento para lanzarse en picada, una vez más, y llevarse un bocadito. Por fuera de este círculo, una muchedumbre espera, ávida, que los buitres muestren lo que consiguieron y llevan colgando del pico. Otros buitres, los que no consiguen nada, mueven el pico de lado a lado como queriendo hacer creer que sí tienen un trozo de carne. Los de abajo revolean sus cabezas sin saber adónde mirar primero, ignorando hacia dónde apuntar el control remoto.
Acérquense a mirar, el circo ya está de nuevo en la ciudad.

El cuentito sigue…
Hace mucho tiempo, al hombre que está ahí tirado, que increíblemente demuestra que aún conserva algo de aliento como para dar manotazos e intentar levantarse del suelo, una serie de indicios le hicieron pensar que estaba por encima del resto de la manada. Es cierto que tenía unas cualidades únicas para moverse, una forma única de relacionarse con una pelota y lograr que la materia se rindiera, dócil, y obedeciera sus órdenes.
Las órdenes bajaban de sus pies en forma de caricia, y el resto, al verlo, soñaba con poder hacerlo también. Imposible, nadie pudo conseguirlo. (guacho, por qué vos y no yo, pensaban pa’sus adentros).
Él creció, creyendo que lo que lo hacía único en una cosa lo hacía único en todas, perdió la brújula y vaga desde entonces.
Mucho más tarde, hoy, la manada se manifiesta harta, enferma, putrefacta. Por doquier aparecen los insultos y hasta le desean la muerte para que deje de molestar. Harta de qué? Del joven aquél que los hipnotizaba sin péndulo, bajo el influjo inimitable de sus pies? O hartos tal vez de la carroña que revolean los buitres sin cesar, cada minuto de cada hora de cada día, como una maldición al estilo de la mitología griega pero con rostro falsamente compungido?
O quizás hartos de no poder, como él pudo hace ya tanto tiempo.

“Cuanto más alto trepa el monito, así es la vida, el culo más se le ve…”

Ani (despertatedeunavez.blogspot.com)
eltoquemactas@gmail.com

Literatura


Encontramos esta interesante reseña sobre el libro de Mario "El amante de la psicoanalista", realizada por un blogger en ininteresante.blogspot.com :
miércoles, julio 19, 2006
Mario Mactas. El amante de la psicoanalista


La historia es así: encandilado por Monólogos rabiosos, fue ver esta novela y comprarla ipso pucho. Corría el año 2000.Pero me decepcionó. Y hasta lo escribí en algún foro con la desaprensión que da la impunidad. “rejunte de escritos a vuelapluma, sin la integración de tema o forma que se recomienda para las novelas”; algo así, pedante e infundado.
Dos años pasaron; relectura parcial para distraerme un rato (repaso de las partes eróticas que creía recordar; no eran tales); noto en mí cierto interés por la trama.
Otro año: relectura; es breve y en dos horas se despacha. Descubro que todos los personajes están delineados con plumín de artista. Que la vasta algarabía de líneas que dibuja la mano de Mario Mactas forma el centro de la novela: un impiadoso retrato de la vida porteña.Creo ahora que es una fascinante novela corta, profunda y vital.
Se trata del callejón sin salida donde consume El Mosca -alcohólico y adicto a las mujeres, sin remedio- lo que le resta de vida, esperando muerto de miedo la implosión de su cuerpo, porque no puede hacerlo de otra manera. No puede salir. Está arrinconado entre su alienación y la de todos los demás. Incluyendo a la psicoanalista.
Desfilan entonces mujeres y alcohol; el retrato de su exmujer está pintado con la crueldad de un entomólogo. En cuanto a la ciencia del psicoanálisis... también. Y el ginecólogo Heiss... repugnante hasta dar miedo.
Si no la quieren comprar pero la pueden hojear, no dejen pasar la solapa y la contratapa. Deliciosas.
Creo que no me gustó su primer lectura porque al final la psicoanalista enloquece, y no me gusta la locura como recurso para generar acción. Es como meter a los sueños en la trama, injustificable. Pero bueno, es historia pasada, ahora la tengo siempre a mano en la mesa de luz.
Aquí escribe el autor sobre su novela; recomendable texto.
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Y también encontramos este video en Youtube: es el tema del grupo porteño "Doris" llamado "Mario Mactas", si, leyeron bien, "Mario Mactas"!!


eltoquemactas@gmail.com