miércoles, 21 de marzo de 2007

El ojo arbitrario

.Crash. Juego de masacre. Film de Cronenberg, novela de *Ballard, realidad negada y provocada, la Argentina juega a la ruleta rusa en las carreteras. La responsabilidad es de la bestia triunfante, ser promedio del pago.

. Seguimos escribiéndonos: con Florencia BB. Quiere ser escritora. No la conozco, pero la intuyo. De todo modos, desconfío de la intuición. Es un deporte de amistades: va, viene, va, viene.


.He visto, en Colonia-noche de viento furioso y río en estado de rabia-, “La canción del pasado” (“A love song for Bobby Long”), dirigida por Bob Yari y Shainee Gabel, producción independiente típica. Claro que con dos actores como Scarlet Johansson y John Travolta, no sé si me explico: independiente, es probable, fuera de los presupuestos grandes, pero con estrellas.
Historia de abandono, regreso, reencuentro, alcoholismo, adicción de unos seres a otros, un recuerdo imperante, referencias al paraíso perdido de la utopía hippie, qué se yo, algo con el aire de “El restaurante de Alicia”, por poner un ejemplo, y toda aquella gran cinematografía de los tiempos de Vietnam, el amor y la paz.
Es muy buena.
¿Pasó por los cines, o fue de cabeza al DVD por su contenido nada capaz de pelear en boletería con el hombre araña?

.Robusta hinchada de culto. Pensamos hacerlo acerca de un problema que ha estudiado y sobre el que ha escrito: ¿por qué nos enfermamos?
Déjenme leerlo, primero: no puedo tirarme a hablar con un veloz paseo de solapa.



Mario.


* ¿Quién es Ballard?
James Graham Ballard nació en Shanghai en 1930. Durante la Segunda Guerra Mundial, con sólo doce años, fue ingresado en un campo de concentración japonés. No imaginaba por entonces que este encierro a la postre sería lo que más fama le otorgase, cuando sus peripecias entre alambradas se convirtieran en la novela "El Imperio del sol" y ésta fuese adaptada al cine por Steven Spielberg en 1987.
Acabada la guerra, se trasladó a Inglaterra, donde empezó la carrera de medicina en Cambridge sin llegar a terminarla; como cuenta en su novela autobiográfica "La bondad de las mujeres", cambió la Universidad por el universo, incorporándose a la RAF en Canadá para ser piloto de avión militar.
Sus primeros relatos comenzó a publicarlos en 1956 y se recopilaron en la antología "Vermillion Sands". En la década del sesenta, Ballard escribió cuatro novelas de carácter catastrofista y apocalíptico: "El mundo de cristal", La sequía", "El viento de la nada" y "El mundo sumergido", donde explora los sentimientos de los protagonistas en mundos arrasados por los cuatro elementos primordiales: viento, agua, fuego y tierra.
En “Compañía de Sueños Ilimitada”, un hombre sin experiencia como piloto roba una avioneta en el aeropuerto de Londres y la estrella junto al río Támesis en la pequeña comunidad suburbial de Shepperton, donde se encuentran los famosos estudios cinematográficos y el actual lugar de residencia del escritor. Junto a Londres crece la flora y la fauna tropical; la rutina diaria se interrumpe con salvajes celebraciones orgiásticas y en su clímax de liberación el pueblo entero echa a volar. Fue considerada por Anthony Burgués como una de las mejores novelas inglesas del siglo XX.
Ballard llevó al límite la naturaleza humana “civilizada” con "Rascacielos" (1975) y "La isla de cemento" (1974). En la primera, un moderno edificio de apartamentos cae en la más absoluta barbarie cuando empiezan a fallar los servicios de mantenimiento; y en la segunda, un automovilista tiene un accidente, yendo a parar a una extensión de tierra limitada por varias autopistas de la que se ve imposibilitado para salir; al final, el protagonista dice “la isla soy yo”.
Autor de culto entre críticos y lectores, él mismo definió los paisajes de sus libros como “naturalezas muertas creadas por un equipo de demolición”. Desde siempre su mirada ha sido apocalíptica y premonitoria.
En "Crash" (1973), una suerte de sinfonía de esperma y líquido refrigerante que fue llevada al cine por David Cronenberg en 1996, el protagonista está obsesionado con la idea de estrellar su auto contra el de Elizabeth Taylor, sueña con el momento del choque y con inseminar el útero de la actriz entre los metales retorcidos y calientes del automóvil.
"La exhibición de atrocidades" (1971), prohibida por su capítulo-cuento “Por qué quiero cogerme a Ronald Reagan”, aborda las posibles consecuencias mentales de la publicidad, las imágenes de torturas y los medios.
En "Noches de cocaína" (1996), la violencia, las drogas y la prostitución son los excesos que necesita la urbanización de la Costa del Sol española para volver a despertarse de un millonario y aburrido letargo.
El escritor inglés explora el lado oscuro de la psique, cuestiona y despedaza la sociedad occidental del siglo XX, llevando al límite el sexo, la violencia, el ansia de poder y seguridad.
Su último libro, editado este año en Londres, es "Kingdom Come".

mery.

eltoquemactas@gmail.com


1 comentario:

Anónimo dijo...

amigos y enemigos, balardianos y no balardianos, angeles y demonios,lean al genial j g ballard,no se pueden perder su interpretacion del panorama moderno y lo atrapante de sus novelas y recuerden siempre "para un peronista no hay nada mejor que otro peronista" viva peron carajo¡¡¡